Primero fue el paseante, luego su juego, luego su observación y por último su trabajo.
D.U. define una forma de trabajar el urbanismo desde la calle, la pasión, la suciedad y la carne que se pasean por nuestras ciudades
(No más burocracia, por favor. Olvidaos de planes parciales, por favor)
D.U. es el proyecto personal de un peatón y arquitecto que se dio cuenta de que las ciudades no se hacen desde una mesa///
D.U. interpreta los signos que deja el paseante, los modifica, les da continuidad y los combina de nuevo: esboza nuevos significados y propone nuevos significantes/// D.U. es el trabajo de un arquitecto urbanista, y de cualquiera///

13 may 2010

no hay alhambra...


Encontramos este sutil poema amoroso, sencillo y emotivo, hace justo un año en uno de esos callejones bajo la Alhambra.
Es tan granaíno que dudo mucho que su autor/a lo sea.
[Mencionar la Alhambra y una cueva en tres líneas nos parece demasiada casualidad para no tratarse de un/a estudiante de paso. Su tierna nostalgia nos hace pensar en esos Junios en Granada, tan decadentes...]

Los aires de este poema nos trasladan hasta la poesía amorosa árabe, o al menos a aquella que, sensual hasta la extenuación, rebosante de brillos y reflejos de oro y marfil, espejos de agua y trenzas estrelladas, y apoyada en la arquitectura palaciega más esplendorosa, ponía todo su empeño en exacerbar al máximo nuestros sentidos: de tanta maravilla como sentía uno, se creía en el cielo.
Las cosas han cambiado mucho desde el siglo XI, y sin embargo ese espejismo sigue siendo trabajado profundamente (aunque de una manera mucho más burda), de forma que Granada pueda revender cada día su propia imagen irreal (ideal, podríamos decir).

No voy a insistir en estas ideas. La obra de hoy será mucho más elocuente que nuestros razonamientos. Escrita sobre el más humilde de los ladrillos de la esquina más sucia y con el peor de los rotuladores negros, dice:
No nos importan nada esos brillos. Una ciudad es otra cosa, está en otros sitios más... reales. En esta sucia esquina de este sucio callejón, por ejemplo. Se escribe con este rotulador barato, por ejemplo. Y la escribimos personas como nosotros, sin nombre ni carnet ni cara, de noche y solos, por ejemplo.
Personas que escriben poemas por las paredes.
Y no nos volverás a ver.

Seguid escribiendo la ciudad, que falta le hace.

Un abrazo.

18 mar 2010

Aquí estuvo alguien

(localización olvidada)

En las ciudades suelen aparecer este tipo de muestras con cierta frecuencia. No obstante, ésta nos atrae especialmente... Aquí estuvo alguien con el lastra / 2 veces

Cabe señalar que estas marcas funcionan como un reverso irónico del GPS: mientras éste, mediatizado a través de un fino entramado tecnológico, puede indicarnos dónde se encuentra alguien en determinado instante, aquéllas, rotulador mediante, nos dicen que aquí estuvo alguien en algún momento...
Frente a la fría desfachatez chivata del GPS, estas frases nos llenan de intriga y nos revelan una ciudad que aun admite misterios sin posible resolución, empezando por el misterio de lo real del ciudadano anónimo, ilocalizable pero ubicuo.

Por si fuera poco, nos recuerdan que en la ciudad hay gente, personas que se mueven por ella, están en sitios y luego se van. No nos parece ninguna perogrullada semejante recordatorio, cuando asistimos cada día a una continua espectacularización del escenario urbano, donde nada puede ser si antes no lo parece.
Pues bien, aquí tenemos una simple afirmación, cuya franqueza nos parece fuera de toda duda (¿a alguien le cabe en la cabeza que realmente ahí no hubiera habido nadie con el lastra, dos veces?). No nos vende nada, pero nos informa de ciertas cosas muy valiosas. No finge, ni siquiera lo disfraza bajo una estética aceptable: no lo necesita.

Agradecemos a la pintada de abajo que haya confeccionado un asiento tan adecuado a nuestro amigo de hoy. Y nos despedimos, hasta pronto.

28 feb 2010

Chut

C/ Santa Isabel La Real
(obra desaparecida)

Nos encontramos ante una curiosa colaboración entre 3 (quizá 4) autores, que no tratan de ocultarnos la divergencia radical entre sus planteamientos artísticos (podríamos decir vitales).

Sin duda, el primero en actuar, el que tuvo que enfrentarse a la pared en casi-blanco, lo hizo mediante una mancha negra recortada que ilustra lo que parece un jugador de fútbol después de un buen chut. La técnica de la plantilla indica una tendencia objetivizadora y fría, que refuerza el uso de spray negro sobre fondo blanco. Parece que el autor/a trata de informarnos de algo que efectivamente ha pasado, como si lo estuviéramos leyendo en un periódico. Si esto es así, nos parece reconocer un mensaje claramente optimista que emana de esta figura: nos contagia con la energía voluntariosa del delantero que acaba de chutar, al que vemos desde atrás porque es de nuestro equipo, y deseamos que esa pelota que no vemos alance la red rival, sea ésta cual sea...
Cabe la posibilidad de que exista alguna intención crítica (contra el espectáculo del fútbol o algo así) que no alcanzamos a ver. Si es así, se trata de un intento absolutamente fallido.

En cuanto a la siguiente actuación, tendemos a pensar que se trata de las letras blancas "KK", cuya mano nos es conocida y veremos más adelante en estas páginas. Éstas se meten de lleno en el lenguaje objetivista del primer autor (algo que esta segunda mano utiliza constantemente y ha formado parte de su marca de la casa): los colores se invierten tal como se pretende rebatir el mensaje, guardando su pureza, mientras que la tipografía es fría y directa.
La disconformidad de este autor/a presenta una forma de rechazo total a sus predecesores y compañeros (en otra ocasión nos ocuparemos de sus propias obras, las cuales son inusualmente respetadas). No se interesa por la reflexión ni el debate: simplemente quiere decir que todo es una KK. Esta postura nos encanta. No necesitamos más que personas que se lancen a la calle con un pincel en la mano con ganas de decir lo que piensan (o lo que no piensan). Sin esa actitud la expresión urbana, simplemente, no existiría.

Por último, la figura-símbolo en rojo acaba por humillar del todo a la pintada primera. Quizás ha sido obra de dos personas, o de la misma en diferentes momentos (primero el dibujo del pene, y posteriormente el símbolo anarquista), pero nos inclinamos a pensar que no.
Digamos de esta intervención que podría responder a los mismos incentivos que la anterior, pero sin sus sutilidades estilísticas. Un rojo violento viola al jugador optimista, reduciéndolo a estupidez vacua, a signo ingenuo y despreciable. No obstante, reconocemos que la desvergüenza con que se ha realizado este nuevo "punto de apoyo" del jugador, cierra el conjunto de un manera irónica e inconformista que le hace subir varios escalones en nuestra valoración.

Una gran obra.

10 ene 2010

Cabra de Campo

C/ Cardenal Mendoza

Inquietante obra...
Es uno de los pocos casos en los que se nos presenta la obra de un solo artista sin contaminaciones ni interferencias.
Su estilo es urgente y puro: trazos directos de rotulador negro, nerviosos e irreverentes.
A primera vista vemos una obra joven, presurosa y descuidada, sin apenas interés desde un punto de vista intelectual. Sin embargo, y quizás sin que sea consciente el propio autor/a, estos burdos trazos atraviesan profundos estratos de la historia del arte:
¿Acaso no estamos ante la "pintura rupestre" del siglo XXI, cuando ya no recordamos cómo son las cabras de verdad?
¿Su aparente inocencia infantil no encierra una perversión naif en su visión del mundo natural?
¿No es una tremenda chanza surrealista señalar como "cabra de canpo" (sic) este engendro con lengua de serpiente, rabo enroscado, boina y perilla triangular?

Establecer respuestas no es tan divertido. Lo que nos gusta es abrir debates.
Feliz año nuevo.

15 dic 2009

Simplemente me gustas


¿Es esto el nivel cero del arte urbano?
Quizás.
Creo recordar que se encuentra en Calle Elvira, esa inacabable sala de nuestra Galería.
Un enlucido blanquísimo con la esquina rota (primero se rompió y luego lo repintaron), desde donde asoma el ladrillo escondido.
Un lugar conflictivo, finamente escogido, que dota a la obra de un trasfondo pseudo-trágico que la transforma en una frase de esperanza. Una frase de rotulador.
Simple
mente.
No sabemos si el corazón de abajo es del mismo autor, pero creemos que no.
En ese caso, estaríamos ante otro ejemplo de arte colaborativo, libre e inesperado.
Pura contemporaneidad.
Por no hablar del contenido. A veces nos dejamos llevar por el análisis formal y nos olvidamos del mensaje. Qué quiere transmitir el autor. Desde aquí queremos insistir en la pertinencia de estos mensajes tan frecuentemente menospreciados. No detectamos ningún exceso. Antes bien, su simplicidad y discreción hacen pensar en una declaración abierta y sincera, si no de puro amor, casi casi.
Esto,
simple
mente
nos gusta.

2 dic 2009

Ejercicio práctico

Bueno, no sabemos muy bien si ponernos dramáticos. Quizá algún día, pero no hoy...
Hoy vamos a proponer un ejercicio práctico para realizar en las calles.
Como sabéis, no se puede cantar, comer, beber, jugar, sacudir alfombras, regar plantas, pintar, echar el tarot, ni nada de nada. Bueno, desde nuestro punto de vista, la vida puede ser muy divertida con tanta restricción.
Vamos con el ejercicio:

Coge una guitarra y vete a una plaza perfectamente caracterizado de "músico" (eso cada uno que lo interprete como quiera). No pongas la funda en el suelo, que si te echan dinero la cagas. Toca una nota, sólo una. Si no pasa nada, toca la misma nota dos veces. Luego tres... ¿Cuándo considerará el policía local que eso que haces es música para echarte? ¿O simplemente lo hará porque pareces un músico?

Pueden hacerse grandes estudios antropológicos con estos fenómenos.
Desde aquí os animamos a que los llevéis a cabo ¡y nos aviséis para verlo!

El Mono Que Fuma Cabreado

Esta obra es un clásico que lleva mucho tiempo en exposición.
Su mutilación no ha hecho más que incrementar nuestro aprecio por ella.
Ánimo al mono que fuma cabreado.

Acto Fundacional

Despojo Urbano orgullosamente declara hoy, día 2 de diciembre de 2009, a la ciudad de Granada como

Galería Abierta de Expresión Urbana

La ciudad dispone de más de 87 Km2 de exposición.
Su obra puede ser vista por más de 200.000 visitantes, sin contar a los turistas.
Todas las exposiciones serán de carácter temporal, aunque en algunos casos la retirada puede alargarse años y años.

Si, una vez expuesta, deseas publicar tu obra en este blog,
manda lo que quieras a